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Historia viva del Real Betis, Luis del Sol Cascajares (por parte de madre, como él subrayó un día) cumplirá el viernes 72 años. Feliz y tranquilo, repasa en esta entrevista su paso por el Betis y recuerda que desde que dejó el cargo de secretario técnico no ha vuelto a pisar el estadio. -Cuanto tiempo sin saber de usted, ¿qué tal está, Luis? -Gracias a Dios muy bien, tranquilo, con mi familia y los amigos. Soy hogareño y paso mucho tiempo en casa, pero cuando se tercia estar con los amigos, pues ahí voy. No he cambiado mucho, sigo con las mismas aficiones, con el fútbol.. Los fines de semana veo bastantes partidos, dos o tres como mínimo. -A ver si se van a enfadar en su casa... -No, no pasa nada, tenemos más de un televisor, Además, ellos saben que el fútbol ha sido mi vida y de alguna forma también han vivido de esto. -¿Sigue yendo al estadio del Betis? -Hace mucho tiempo que no voy. Desde que me vine no he pisado el campo del Betis. No he vuelto. -¿No le entra la morriña? -La verdad es que no. No, no... Lo sigo, por supuesto, pero por la televisión... y estoy al día de todos sus problemas. -¿Lo está pasando mal con el Betis? -Pues sí. Hago tablas, los posibles resultados, que si pierde fulanito y nosotros empatamos... Haciendo siempre números para llegar al final del Campeonato sin muchos problemas. Es una pena que siempre estemos, bueno, no siempre, pero que haya unos años buenos y al siguiente, tropecemos. Es desagradable. -¿Tiene solución? -Yo creo que sí, pero prefiero no entrar en el tema. Tendría que... Para hablar, tendría que ser muy claro, y al ser muy claro tendría que decir los motivos... Prefiero que el Betis se arregle lo antes posible y se hagan las cosas lo mejor posible. -¿Dónde quedó el manque pierda? - Esa mentalidad es totalmente distinta a la mía. Yo la respeto, pero no, no me conformo con el manque pierda. Nunca he compartido esa filosofía. A mi me gustaría que el Betis estuviese arriba. -¿Cuánto daría Luis del Sol por jugar en esta época? -No, que va. Yo estoy encantado con la época que viví. Son otros tiempos, pero ya está. Estoy satisfecho con lo que viví. -Se lo digo por razones económicas. -Bueno, eso no tiene comparación, pero no sólo en España, sino en todo el mundo. Para comprar un piso cuando yo jugaba podías necesitar un año...; ahora, un futbolista de Primera se puede comprar seis pisos en una sola temporada. Eso sí que ha cambiado. -Usted jugó en el Madrid, en la Roma, en la Juventus... -Y en el Betis. -Ya, ya. -Guardo muchísimos recuerdos y muy buenos de todos, pero lo del Betis es especial, lógicamente. Empecé de pequeñito y estuve hasta los 25 años. Luego volví y me retiré en el Betis. Fue el que me dio a conocer en España, por eso siento un cariño distinto... (Guarda un silencio y respira profundamente). Luego, en Italia, también fueron unos años maravillosos, igual que en el Real Madrid. Este mes o el que viene voy a ir a Italia para ver a mis amigos. Mantengo contacto con muchos de ellos. Como la Juventus no está en la Serie A me es complicado enterarme de los resultados por los periódicos. Llamo por teléfono a mis ex compañeros, o me llaman ellos. -¿Y el Real Madrid? -Hablo con Di Stefano, Gento, Pachín, Zoco... Hace poco me pidieron un favor para que representara al Real Madrid en un acto en el Ayuntamiento de Écija, con motivo del partido de Copa del Rey. Gordillo representó al Écija y yo al Madrid. Por suerte para mí, no he tenido ningún problema y he dejado buenos amigos. Las lesiones me respetaron y pude jugar hasta los 37 años. He sido un privilegiado y no me puedo quejar. -¿Algún futbolista en la familia? -Mi hijo jugó en los juveniles, en el filial, con Gabino y todos estos muchachos... Después jugó en varios equipos de por aquí. Ahora tengo dos nietos. Espero que sean buenos. Van a cumplir ocho y siete años. Ahora lo que tienen que hacer es divertirse. -Pues que siga siendo usted feliz, Luis... -Me gustaría aprovechar para darle un fuerte abrazo a la familia de Manolo Ramírez Fernández de Córdoba, recientemente fallecido. Le tenía un aprecio especial. Conmigo se portó siempre muy bien. Lo siento muchísimo pues he perdido a un amigo. |