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Derrota muy dura la que ha sufrido el Betis en la noche de hoy ante su eterno rival, el cual ha demostrado una vez más que está muy por encima del conjunto verdiblanco, el cual cierra otro año lamentable, lleno de sufrimiento, sin conseguir la que podía ser la única alegría en tres años, ganarle al Sevilla. No fue así, luchó y lo intentó el cuadro albiverde, pero de donde no hay, no se puede sacar.
Bastante ha hecho Chaparro desde que llegó al banquillo bético con sacarlo de Segunda, que era donde se iba a ir si no se producía un milagro. Desgraciadamente para los béticos, el único consuelo que les queda es que el Sevilla se queda sin Champions, su objetivo, ya que de los del Betis mejor no hablar. Comenzó bien el equipo verdiblanco en los minutos iniciales con una gran presión en el centro del campo, que provocó que el Sevilla no pudiera salir a la contra. Parecía incluso el Betis superior en estos minutos, pero todo acabó con el gol sevillista. Alves sirvió un balón a la espalda de la defensa bética para que Luis Fabiano demostrara por qué está luchando por el pichichi de la Liga española. Acusó mucho el conjunto verdiblanco este golpe, ya que desde ese momento no supo reaccionar y jugó demasiado acelerado. El Sevilla por su parte no llegó más al área rival, pero demostró su superioridad con el control de los tiempos del partido. En la segunda mitad todo continuó igual, el Betis atacaba pero no creaba peligro y el Sevilla se limitaba a jugar a la contra. Y al igual que en la primera mitad, una jugada marcó el desenlace del resto de los minutos, la expulsión de Alves y Arzu. El brasileño le dio un pequeño cabezazo al argentino, quien se tiró al suelo. Comenzó ahí una tangana, que acabó con una agresión de Arzu. Ahí se terminó el encuentro, ya que al haber demasiados espacios el equipo nervionense tocó muy cómodo en el centro del campo. Lo intentaron los verdiblancos, pero sin Edu y Mark González entonados y con los cambios que realizó Chaparro, el partido perdió en intensidad y todo el mundo esperó que Undiano señalara el final. De hecho, si el Sevilla llega a apretar podría haber acabado el partido en goleada, porque la defensa bética se lanzó al ataque. Nuevo varapalo para el conjunto verdiblanco que cierra otro año nefasto con una derrota muy dolorosa. Veremos cómo sienta esta derrota en la calle Jabugo y cómo transcurren los próximos días en cuanto al tema de renovaciones
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